san cristóbal de la habana, murallas

san cristóbal de la habana, murallas

Durante siglos La Habana fue San Cristóbal de la Habana, lo cual no hace sino corroborar que los nombres españoles de las ciudades eran hermosos –y significativos– en su mayoría. Hace algo más de 15 años nació esta marca de cigarros cubanos para cuyo bautizo recuperaron el viejo nombre de la capital y, con ello, comprobamos también que los cigarros cubanos pueden equivocarse en muchas cosas, pero no lo hacen en los nombres.

En un principio se trataba de una marca con cuatro vitolas (cuyos nombres aludían a las fortalezas construidas por los españoles para proteger la ciudad); y más adelante han aparecido nuevas vitolas como estas “Murallas” de las que hoy hablamos. Se trata de una pirámide elaborada en exclusiva para “La Casa del Habano”. De esto se pueden extraer dos conclusiones: es un cigarro excelente y no es sencillo encontrarlo en España. Nosotros tuvimos acceso a una caja cuyos cigarros estaban rasgados, quizá debido a cambios de humedad y temperatura. Por esa razón nos fumamos el primero con escepticismo y, a renglón seguido, todos los demás con la fe de los conversos. Resultaron ser unos cigarros espléndidos cuyo precio era muy razonable si se tiene en cuenta su gran formato. Se trata de unos cigarros elaborados con Tripa Larga, con hojas de tripa y capote de Vuelta Abajo.

El cigarro presentaba imperfecciones en la capa y alguna grieta en la zona del pie del puro. Eran unos cigarros torcidos en 2007, de un color carmelita oscuro (casi de hábito franciscano). La capa del puro parece desvaída, como si hubiera perdido color. El olor en crudo es dulce y sorprendentemente vivo y juvenil y el tacto en el momento de fumarlos oleoso. La perilla del puro está perfectamente acabada. Las primeras boqueadas resultan ser un poco planas. Forma una ceniza blanca grisácea. En cuanto combustiona bien aparece un carácter que estaba como misteriosamente oculto: una fortaleza –que no es fortaleza sino intensidad, profundidad– como un torrente de sabor, de vainilla madurada, de cuajada. En ocasiones nos recuerda a trufa negra. Complejidad. Mantiene el tono en ese punto álgido durante buena parte del puro, se trata de sabor sin agresividad, con la seguridad de un vehículo de alta gama propia –prácticamente en exclusiva– de los cigarros cubanos. Muy recomendable con coñac o con oportos.

En el último tercio se concentra en raíces, pero es una forma elegante de acabarse. La combustión, que había sido perfecta hasta ahora, nos resulta ahora más irregular –quizá por las imperfecciones del cigarro. Aparecen notas de miel de flores añejada. Curiosos puros estos San Cristóbal. Intensos hasta hacer daño y amables hasta el punto de no hacerlo. A veces nos ha resultado intenso como algunos Sancho Panza antiguos, pero con la elegancia de algunos Montecristo. Si los encuentran, no los dejen pasar. Fecha de cata: 14 de noviembre de 2015.

 

MARCA: San Cristóbal de la Habana;    CEPO: 54;    LONGITUD: 180 mm;    VITOLA DE SALIDA: Muralla;    FORTALEZA: Media;    PRECIO*: 13,85€;    TIEMPO DE FUMADA: 100 minutos;    VITOLA GALERA: Rodolfo
*Precio por unidad para la península ibérica en 2016.
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